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Entrevista: Ignacio Torres, subdirector de la Fundación Biodiversidad

sábado, 15 diciembre, 2012

“Analizando toda la información generada en INDEMARES podrían jubilarse muchos científicos”

ignacio torres

Ignacio Torres Ruiz-Huerta es licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid. En sus 18 años de experiencia en gestión de proyectos nacionales y europeos sobre medio ambiente y conservación de la biodiversidad, ha trabajado en consultoras, ingenierías y para la Comisión Europea. Actualmente es Subdirector de la Fundación Biodiversidad, Fundación Pública del Gobierno de España, dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

¿Conocemos mejor nuestros mares cuatro años después de que comenzase el proyecto LIFE+ INDEMARES?

Increíblemente mejor. Se han generado y estudiado modelos de predicción de la existencia de los valores de las directivas Aves y Hábitats de Natura 2000 en casi 10 millones de hectáreas de las aguas españolas, y se han implicado cerca de 200 científicos que han aportado su mejor hacer.  Por tanto, respecto a aves marinas, respecto a las especies pelágicas (especialmente cetáceos y tortugas) y respecto a hábitats de profundidad sabemos, sin duda, muchísimo más.

El proyecto comienza su recta final, ¿se cumplirán todos los objetivos?

Pues estamos muy esperanzados, no solo en cumplirlos, sino incluso en superarlos y ampliarlos, porque la Red Natura 2000 marina española se puede convertir en la mejor de toda Europa si finalmente se logran declarar estas 10 millones de hectáreas. Gracias al conocimiento científico, la participación pública, al consenso y a través de una gran sensibilización de la sociedad, podemos conseguir que el objetivo prioritario que es tener una Red Natura 2000 sólida se cumpla. Además, no solo estamos planteándonos generar unas directrices de gestión para todas estas áreas sino conseguir unos borradores de planes de gestión. Con lo cual estaríamos superando los objetivos del inicio del proyecto.

Aún quedará mucho por investigar y mucha información que evaluar, pero, ¿cree que las 10 áreas de estudio pasarán a formar parte de la Red Natura 2000?

Hemos estudiado exactamente ocho áreas nuevas para hábitats de profundidad, cetáceos y tortugas y dos áreas más que son ampliación de LIC [Lugares de Interés Comunitario] ya existentes, de los cuales se tenía una cierta información y pretendíamos ver si la zona estaba bien definida. Pero además estamos estudiando 44 áreas ZEPA [Zonas de Especial Protección para las Aves], lo que implica que estemos estudiando 54 zonas en el marco de INDEMARES. Las de hábitat de profundidad, que tienen como principal socio y responsable al IEO, son 8, pero en total son 54, y en la mayoría de ellas se están encontrando valores como para que sean zonas Natura 2000, ya sean LIC o ZEPA. Gracias a los estudios previos, en muy pocas no se han encontrado los valores suficientes para su declaración o para que se apliquen medidas de conservación especiales. Por tanto, tenemos esperanza en que al final no solo 10 sino muchas formen parte de la Red Natura 2000.

¿Cuál de estas zonas está más cerca de cumplir los requisitos para formar parte de la Red?

Hay muchas que tienen los valores necesarios para formar parte. De entre los LIC, cabe destacar el que lleva más tiempo estudiándose: el cañón de Creus. Y de entre las nuevas, estamos viendo que hay unas zonas absolutamente relevantes como son el Banco de Galicia o las chimeneas de Cádiz que están demostrando tener unos valores en biodiversidad realmente espectaculares.

¿Compartirán todas las áreas un mismo modelo de gestión?

Serán homogéneos pero en absoluto los mismos. Hay que aclarar que Red Natura 2000 no significa prohibir. Declarar una zona no significa que haya una prohibición de la actividad humana, lo que sí que significa es que tenemos que hacer una regulación para mantener los valores por los que se ha declarado y, por tanto, en determinadas zonas, se regularán algunas actividades. En un territorio tan vasto como son las aguas jurisdiccionales españolas los modelos de gestión pueden ser muy dispares, aunque evidentemente en todos se tratará de conservar los valores por los que se declara, sin implicar que tengamos que realizar las mismas medidas de gestión en todas las zonas

¿Será por tanto compatible su protección con actividades económicas como la pesca o la exploración de recursos energéticos?

Como he comentado, la Red Natura no significa prohibir sino regular. Por tanto hay que ver cuáles son los impactos que generan las actividades humanas sobre los valores por los que se declaren. No es lo mismo como afecta la pesca de arrastre a las aves que a un hábitat de profundidad ni significa lo mismo un parque eólico para un hábitat de profundidad que para las aves. Por tanto tendremos que ir viendo en cada zona qué actividades generan impacto y cuáles no. Así que sí, son compatibles las actividades humanas con la declaración de Red Natura 2000.

¿Cuál es la mayor sorpresa que se han llevado en estos años de investigación?

Pues varias. Yo destacaría dos personalmente. La primera la dificultad tétnica y los elevados costes que implica explorar el mar. Eso es realmente muy destacado. Y la segunda que más me ha sorprendido, es la impresionante biodiversidad que puede haber en ausencia total de luz y a unas profundidades y una presión increíbles. Que a 1000 y 2000 metros de profundidad exista la biodiversidad que estamos descubriendo, personalmente, me ha sorprendido mucho.

Después de INDEMARES, ¿habrá continuidad en la exploración de nuevas áreas marinas candidatas a ser protegidas?

Ahora mismo lo que estamos haciendo es trabajar en la preparación de proyectos que nos ayuden a gestionar, de una manera innovadora, eficaz y barata, toda la red que se está generando y que va a implicar un 10% de las aguas jurisdiccionales españolas. Por tanto, antes de seguir buscando nuevas áreas susceptibles de ser protegidas, vamos a ver como somos capaces de gestionar lo que hay y como analizamos, gracias a la capacidad científica que tenemos, cómo evolucionan estas zonas.

¿Cuáles han sido los logros científicos más importantes de INDEMARES hasta el momento?

Estamos orgullosos de varios. Quizás el tema de la homogenización de los procesos de estudio, la búsqueda de metodologías comunes, el haber generado unos estándares, listas y un sistema de información geográfica que permitan tener los mismos criterios de valoración para todas las áreas… esta es una de las cosas de las que estamos más orgullosos. Y, por otra parte, valoramos mucho también los logros científicos y el esfuerzo que implica la descripción de nuevas especies para la ciencia. Ya llevamos varias en el marco del proyecto y muchas más que están por venir, y estamos muy contentos con cómo están desarrollando este tema los científicos del proyecto.

¿Qué destacaría, tanto desde el punto de vista de las dificultades que ha sido necesario enfrentar, como de las experiencias de cara al futuro, de un proyecto tan complejo como INDEMARES, en el que intervienen muchas instituciones muy diversas, desde OPIS a asociaciones ecologistas?

Es cierto que es un proyecto muy complejo. Por una parte está la administración española y la Union Europea, a quienes debemos agradecer la financiación, hay ONG pequeñas  y ONG muy grandes, hay instituciones de investigación dedicadas a la investigación del medio marino y que son muy complejas de gestionar administrativamente… Desde la Fundación, hemos tenido que acotar los plazos a los científicos para cumplir los objetivos ya que algunos de ellos nos han manifestado que se podrían jubilar analizando toda la información que se está generando en el proyecto. Por tanto, si quisiésemos analizarlo todo nunca tendríamos los objetivos finales para enviar a Bruselas a tiempo. Podríamos estar años y años investigando pero tenemos que acotar y en algún momento hay que poner punto y aparte. Una de las cosas que hemos aprendido en la Fundación es que lo perfecto es enemigo de lo rápido, bueno y eficaz.

Esta entrevista se publicó en diciembre de 2012 en el número 19 de la Revista IEO

img-responsive center-block Pablo

Me llamo Pablo, soy oceanógrafo y periodista, y he creado Ciencia en Remojo para compartir mis trabajos –científicos y divulgativos- e informar sobre actualidad en ciencias del mar.

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