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Diario de un oceanógrafo:
La última travesía

viernes, 15 mayo, 2015

Día 11 de la campaña VULCANA

alvarino

Pasadas las 00 terminábamos el último perfil de TOPAS y poníamos rumbo al volcán del Medio. Salimos del Mar de Las Calmas y el tiempo se puso como nunca hasta ahora. A los que tenemos poca experiencia en el mar nos cuesta medir los temporales por la fuerza del viento o el tamaño de las olas. Mi escala al menos es mucho más sencilla y a la vez difícil de expresar con números. Por primera vez en estos días de mal tiempo, me resultaba imposible realizar muchas tareas cotidianas. Simplemente andar por el barco ya era complicado y tomarte un té o darte una ducha estaba descartado.

Teníamos unas 10 horas de travesía hasta el volcán del Medio, así que nos fuimos cada uno a su camarote a tratar de descansar. Pese al cansancio acumulado, dormir se hacía difícil. Con unos segundos de relativa calma tenía más que suficiente para conciliar el sueño pero de repente una enorme ola te despertaba con un nudo en el estómago. Era como intentar dormir en una montaña rusa. Mirabas por la ventana y veías el horizonte y en pocos segundos estabas varios metros bajo el agua.

temporal

Secuencia de los cabeceos del buque desde mi camarote. En un instante pasabas de ver el horizonte a sumergirte unos metros

A las 10 de la mañana llegábamos a la zona del volcán del Medio para lamentablemente confirmar que era imposible realizar ningún muestreo. Había que intentarlo.

El mar no siempre lo pone fácil y a veces directamente imposible. Y es una lástima, porque es un tiempo que ya no recuperas. La disponibilidad de buques oceanográficos es muy limitada y disponer de ellos requiere un trabajo previo tremendo. El presupuesto en ciencia es escaso y la competencia por disponer de los recursos es muy alta.

Sin embargo, aunque algo decepcionados, volvimos a puerto orgullosos del trabajo realizado. La mayor parte de las tareas programadas se realizaron con éxito y además se pudieron realizar muestreos no previstos que sin duda darán resultados muy interesantes.

Camino de Santa Cruz de Tenerife degustaríamos nuestro último almuerzo a bordo. Gracias a Manolo y Celso por esos manjares durante toda la campaña.

Gracias también a toda la tripulación que desde el primer día te hacen sentir como en casa. Antonio, el capitán; Darío y Moncho, los dos oficiales; Kevin, alumno en prácticas y compañero de camarote; Miguel, el contramaestre; Sergio, Insua y Arturo, de cubierta; Luis, el electrónico; Jorge, el informático; Tenorio, el jefe de máquinas; y Jose y Jose Manuel, también de máquinas.

Gracias a Eugenio por hacer posible este proyecto y darme la oportunidad de participar en él.

Gracias a Tomás por cómo ha tomado las riendas de la campaña, por sus lecciones y por cómo te hace partícipe de todo.

Y gracias al resto de compañeros por compartir con esa pasión vuestros conocimientos. Anna, Carmen, Carolina, David, Desirée, Magdalena, María, Marta, Olvido, Paula, Pepe y Stavros. Gracias.

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img-responsive center-block Pablo

Me llamo Pablo, soy oceanógrafo y periodista, y he creado Ciencia en Remojo para compartir mis trabajos –científicos y divulgativos- e informar sobre actualidad en ciencias del mar.

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