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Diario de un oceanógrafo:
Mi punto de partida

viernes, 24 abril, 2015

El trabajo de GEMAR en los volcanes de fango del golfo de Cádiz

Callagorgia verticillata
Ejemplar de la gorgonia Callogorgia verticillata en el volcán Pipoca. Foto: GEMAR / IEO

Mi primera entrada en Diario de un Oceanógrafo, el blog en el que contaré mis progresos y reflexiones como investigador, no podía ser otra cosa que un agradecimiento al grupo de investigación Geociencias Marinas del IEO (GEMAR) -del que ya me siento parte- y en especial a mis directores de tesis Luis Miguel Fernández y Jose Luis Rueda por su apoyo y su confianza.

No se me ocurre mejor forma de agradecerles esta oportunidad que intentando poner mi granito de arena en la difusión de su trabajo.

Y es que mi tesis tiene como punto de partida los resultados del proyecto INDEMARES, que se llevó a cabo entre 2008 y 2014 con el objetivo de estudiar 10 áreas marinas dentro del territorio español e incorporarlas a la Red Natura 2000, un proyecto en el que GEMAR tuvo un papel protagonista.

El grupo GEMAR se ha encargado del estudio de una de estas zonas, que el pasado mes de julio se declaró Lugar de Interés Comunitario (LIC): los volcanes de fango del golfo de Cádiz.

Área LIC

Mapa de la propuesta de LIC de los volcanes de fango del golfo de Cádiz. Foto: GEMAR / IEO

Esto ha sido posible gracias a un exhaustivo estudio que ha supuesto el desarrollo de cuatro campañas oceanográficas con un despliegue tecnológico sin precedentes. Se prospectó el área con ecosonda multihaz y sísmica de muy alta resolución, se tomaron muestras de fauna y sedimento con dragas y redes de arrastre y, por primera vez, se filmaron los fondos hasta 900 metros de profundidad gracias al submarino no tripulado ROV Liropus 2000 y a un prototipo diseñado por GEMAR para la ocasión: el Vehículo de Observación Remolcado (VOR) bautizado como Currita.

En esta zona, la expulsión de fluidos cargados de gas metano ha dado lugar a multitud de estructuras en los fondos marinos del golfo de Cádiz en torno a las cuales se desarrolla una diversidad geológica y bilógica única. Volcanes de fango, chimeneas carbonatadas o costras que tapizan los fondos entre 400 y más de 1000 metros de profundidad. Poco se sabía hasta la fecha sobre la formación de estas estructuras y menos aún de la particular fauna que allí habita: desde especies quimiosintéticas que viven en las fuentes de emisión, hasta especies como corales y gorgonias que aprovechan la transformación del sustrato que llevan a cabo las bacterias que viven del metano.

Durante estos años se han identificado 850 especies, algunas de ellas nuevas para la ciencia y algunas endémicas del golfo de Cádiz.

Los resultados presentados hasta la fecha, detallados en el informe final del proyecto, son aquellos relacionados con los objetivos específicos de INDEMARES que han servido para proteger esta zona única en el marco de la Red Natura.

Pero el volumen de información generada durante el proyecto es enorme. Aún queda mucho por analizar, y es aquí donde se encuentra el punto de partida de mi tesis y otros muchos trabajos.

img-responsive center-block Pablo

Me llamo Pablo, soy oceanógrafo y periodista, y he creado Ciencia en Remojo para compartir mis trabajos –científicos y divulgativos- e informar sobre actualidad en ciencias del mar.

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